

La postura del cuerpo es lo más importante al momento de proyectar la voz, ya que la emisión de ésta se modifica con los cambios en el cuerpo. La postura corporal es una herramienta poderosa para la expresividad. Esta es la razón por la que la conciencia sobre lo que hacemos con el cuerpo cuando hablamos es de suma importancia.
La postura de pie requiere que las piernas estén abiertas a la altura de los isquiones, que son los huesos en los que nos sentamos. Los pies miran al frente con los pulgares ligeramente hacia adentro. Las rodillas están libres, esto es, relajadas. Para asegurarte de no hiperextenderlas, flexiónalas un poco y luego regresa al punto donde casi las estiras de nuevo pero no lo haces. La pelvis está echada ligeramente hacia el frente. Esto se logra apretando las nalgas. El truco es soltar de nuevo los glúteos pero dejar rotados la pelvis y los muslos, como cuando tenías las nalgas apretadas. Cierra las costillas, relaja los hombros hacia abajo y asegúrate que tu cuello está recto, con una tendencia hacia arriba, generando la sensación de un globo que jala tu coronilla hacia el cielo a través de un hilo. El peso se distribuye en un triángulo imaginario en los pies donde un vértice está en la base del dedo meñique, otro en la base del pulgar y otro en el centro del talón. De esta manera, la energía fluye a través de toda la columna vertebral para liberar tensiones innecesarias. Cuando el cuerpo se libera, la voz se libera también. Estar de pie así es dejar que el esqueleto haga su trabajo de sostenerte, no los músculos. En esta postura debes sentirte atento pero relajado, como si todos tus músculos pudieran desaparecer pero tus huesos quedaran en su lugar sosteniéndose a sí mismos.
En referencia al uso de la voz, muchos casos de dolor en las cuerdas vocales están relacionados con la tensión, principalmente en cuello y pecho, al emitir la voz.
Hacerse responsable del propio esqueleto consiste en conocerlo y adoptar una postura que deje que el aire que respiramos entre por todos los huesos. Es posible sentir la energía que resulta de la separación de las vértebras cuando les entra el aire. En este sentido, podría decirse que las vértebras tienen voz.
Es preciso generar y entrenar la conciencia sobre qué le pasa a mi cuerpo en cada momento, y dejar que pase el aire por donde tenga que pasar. Aire es voz. Voz es aire. En ópera, la pieza que canta un solista se llama aria, que significa aire.
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