28.9.10

Cantar es volar o hacer burbujas de jabón o cagar ;)





Cantar es placer. Si sé sentir placer, sé cantar. Es un mito que el canto es sólo para unos cuantos. Otra cosa es que uno tenga una buena voz cantada o sólo una voz. Sin embargo, sólo una voz es suficiente para la expresión a través del canto.

La respiración para cantar es un poco distinta que la respiración para hablar.

Inhalar para cantar es como abrir las alas para volar, esta imagen es un símil del movimiento del tórax. El torso se abre y se mantiene abierto durante todo el vuelo, mientras el aire entra y sale de los pulmones casi por sí mismo. Las alas imaginarias en los omóplatos son las que se abren y se cierran, el torso siempre está abierto, como un paraglider. Cuando se hace esto ayuda poner las manos en tus costillas al inhalar y exhalar, para sentir la apertura.

El canto requiere de una inhalación veloz y mixta, por nariz y boca, hacia adentro y hacia abajo. Al inahalar sirve imaginar que el aire entra por nariz y boca, recorre todo el canal hacia las tripas y toca un pozo profundo en la base de la columna. Suelta la voz natural inmediatamente después de la inhalación. Esta exhalación es más lenta y sostenida que la inhalación, la caja torácica se mantiene expandida, el diafragma suspendido, siempre abierto, amplio. El aire sale controlado pero sin tensión. La idea es obtener el máximo resultado con el mínimo esfuerzo.

Es absurdo apretar esfínteres cuando cantamos, es como querer cagar sin dejar salir nada. Pongo este explícito ejemplo de un maestro porque creo que queda perfecta y memorablemente explicado. Si quieres cantar, hay que dejar salir libremente el aire por el agujero correspondiente.

Otra maestra lo explicó como un elevador; para que éste funcione se mueven solamente la pesa y el elevador mismo, el cubo que lo contiene no se mueve, ni se aprieta. Así que todo el canal de emisión (boca, garganta, laringe, faringe, columna vertebral, músculos y esfínteres en el trayecto) permanece abiertos,sin tensión. La mandíbula está abierta más allá del punto de relajación pero sin esfuerzo. El diafragma naturalmente baja con la inhalación y sube con la exhalación.

Mi imagen para que la voz salga libre es imaginar que estoy haciendo burbujas de jabón por la boca, entre más libre esté mi canto más grande saldrá la burbuja, si algo está apretado saldrán muchas burbujas pequeñas.


Hablar en un suspiro - el suspiro de alivio.


El cuerpo tiene un canal para la emisión de la voz. Es preciso conocer ese canal y hacer ejercicios para sentirlo, a través del calentamiento vocal, la relajación muscular y la atención.

http://www.youtube.com/watch?v=pvdFzMVs2xc

http://www.youtube.com/watch?v=zb2QimMHEAY&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=wjRsa77u6OU&NR=1

Una manera de relajarse es suspirar. Debe ser un suspiro real que libere tensiones. Cada vez que te atores, que tartamudees, que un texto se te vaya, que no sepas qué hacer o qué sigue, suspira, suspira, y suspira otra vez. Si el suspiro es real, todo el cuerpo se relaja.

El texto dura lo que dura la exhalación, al dejar salir la voz al final del suspiro.

Hacerse responsable del propio esqueleto - conciencia corporal.



La postura del cuerpo es lo más importante al momento de proyectar la voz, ya que la emisión de ésta se modifica con los cambios en el cuerpo. La postura corporal es una herramienta poderosa para la expresividad. Esta es la razón por la que la conciencia sobre lo que hacemos con el cuerpo cuando hablamos es de suma importancia.

La postura de pie requiere que las piernas estén abiertas a la altura de los isquiones, que son los huesos en los que nos sentamos. Los pies miran al frente con los pulgares ligeramente hacia adentro. Las rodillas están libres, esto es, relajadas. Para asegurarte de no hiperextenderlas, flexiónalas un poco y luego regresa al punto donde casi las estiras de nuevo pero no lo haces. La pelvis está echada ligeramente hacia el frente. Esto se logra apretando las nalgas. El truco es soltar de nuevo los glúteos pero dejar rotados la pelvis y los muslos, como cuando tenías las nalgas apretadas. Cierra las costillas, relaja los hombros hacia abajo y asegúrate que tu cuello está recto, con una tendencia hacia arriba, generando la sensación de un globo que jala tu coronilla hacia el cielo a través de un hilo. El peso se distribuye en un triángulo imaginario en los pies donde un vértice está en la base del dedo meñique, otro en la base del pulgar y otro en el centro del talón. De esta manera, la energía fluye a través de toda la columna vertebral para liberar tensiones innecesarias. Cuando el cuerpo se libera, la voz se libera también. Estar de pie así es dejar que el esqueleto haga su trabajo de sostenerte, no los músculos. En esta postura debes sentirte atento pero relajado, como si todos tus músculos pudieran desaparecer pero tus huesos quedaran en su lugar sosteniéndose a sí mismos.

En referencia al uso de la voz, muchos casos de dolor en las cuerdas vocales están relacionados con la tensión, principalmente en cuello y pecho, al emitir la voz.

Hacerse responsable del propio esqueleto consiste en conocerlo y adoptar una postura que deje que el aire que respiramos entre por todos los huesos. Es posible sentir la energía que resulta de la separación de las vértebras cuando les entra el aire. En este sentido, podría decirse que las vértebras tienen voz.

Es preciso generar y entrenar la conciencia sobre qué le pasa a mi cuerpo en cada momento, y dejar que pase el aire por donde tenga que pasar. Aire es voz. Voz es aire. En ópera, la pieza que canta un solista se llama aria, que significa aire.